En términos de los elementos institucionales, el POD presenta desafíos frente  a la articulación y los arreglos institucionales propios de un instrumento  supramunicipal con impacto e incidencia territorial tanto en cada uno de los territorios que lo conforman como más allá de sus límites político-administrativos. Desde el punto de vista de las articulaciones institucionales, un instrumento de la naturaleza del POD implica coordinar con diferentes dimensiones:

 

  1. Coordinación multiescalar:  entre los diferentes niveles de gobierno  (nacional, departamental, metropolitano, municipal)   y con tratados, figuras y acuerdos internacionales que afectan el ordenamiento de su territorio.
  2. Coordinación entre pares: con otros departamentos con los que comparte territorios y límites político-administrativos.
  3. Coordinación entre sus componentes territoriales:  de tipo político y administrativo entre sus municipios y de interacciones entre los territorios que lo componen.
  4. Coordinación entre políticas públicas, programas y planes: de tipo sectorial, ya sean desde el gobierno central o con las dependencias rectoras del mismo departamento.